No es la meditación lo que detiene la mente. Es la rendición de la mente al alma y del alma a la verdad. 
Es cuando prefieres la palabra de la verdad a la palabra de tu propio intelecto.
Cita de Yogi Bhajan.

 

¿Alguien entendió algo?  pocos, ¿verdad?

Con idioma actual.

 

Lo primero que nos cuentan en un curso de meditación para occidentales es:
Lleva atención plena a lo que va surgiendo en el interior y el exterior.  Observa la respiración y atiende el aire que entra y sale del cuerpo.

 

La meditación es para tod@s y pretende crear una comunicación entre tú, tu mente y tu cuerpo.
Pero debemos entender que tanto el Yoga como la meditación era un método que te conectaba con la Verdad suprema y ésta verdad para los antiguos humanos era Dios.

Era la forma de entablar una conversación con Él, de estar en unión, de encontrar respuestas y entender la vida. E incluso salir de la sensación de cárcel que se siente a menudo encarnado este cuerpo.

 

Ojo! que no se me vaya nadie. Que un occidental es escuchar la palabra Dios y siente la intensa necesidad de huir despavoridamente.

Déjame que te explique como se originó este método.

 

Para nosotros ahora la meditación es un método para eliminar el estrés y aprender a vivir sin preocupaciones desde el momento presente.

Pero para los Yoguis meditadores antiguos, era la forma de comunicación con la Eternidad, con el Todo, al igual que el Yoga y que además este último era una forma excepcional de transmutar la energía (sobretodo la sexual) para crear nuevas formas de vida internas.

 

Sobre la meditación, lo primero es saber que meditar significa atender y transcender las ondas de la mente y permitir de esta forma que el alma se exprese en su totalidad. 

 

Lo interesante es entender que la Gran Verdad, la Vida, Dios, el Todo, la gran Madre, la Gran Conciencia está en TODAS PARTES, con lo que si yo por un minuto atiendo plenamente y totalmente lo que está sucediendo tanto en mi interior como en el exterior de mi, estaré sintiendo a Dios como medio de expresión en todo lo que va sucediendo:

 

  • En mi respiración que se abre camino dentro de mi, creando vida.
  • En mi vecino que mueve y arrastra los muebles cambiándolos de lugar.
  • En el perro que ladra y trata de ser protagonista en tu instante meditativo.
  • En la tos de tu compañera.
  • En tu teléfono que no suena en todo el día y ahora que decidiste practicar, no cesa.
  • En tu rodilla que duele y tus piernas que se duermen.
  • En tu imaginación viéndose por los pasillos del supermercado comprando el Tofu que te falta para completar tu receta de mañana para el curso de comida vegetariana. Que se te había olvidado y tu aquí perdiendo el tiempo, sentada dejando pasar la vida, en tu aparentemente perfecto momento presente.


» La Eternidad » se expresa a través de ti, es la única forma que tiene de vivir una experiencia material y plenamente consciente, desde ti y tu cuerpo humano. También desde otras formas de vida, por supuesto.  

 

Todo eso es la vida, es tu vida. Eres tú encontrándote contigo misma/o.
Eres tú plenamente consciente de como entran y salen los pensamientos.
Eres tú descubriendo lo viva que estás durante ese minuto. Ese minuto que dura una eternidad.
Eres tú viviéndote, abierta a cada segundo.

 

Sorpresa!

Si mientras meditas, todo eso piensas, todo eso de rápida es la mente, todo eso es tu mente tratando de sacarte de ese estado de observación. Porque no le gusta que la controles, que la observes detenidamente. Ella prefiere ir como caballo desbocado, a menudo saboteándote y llevando el Ego al extremo, para que de esta forma al no detenerte a observar con calma como suceden las cosas, puedas victimizarte y que sean los demás quien tienen la culpa.

 

La meditación no es poner la mente en blanco, es observar e ir desechando y vaciando con Amor todo aquello que se va presentando ante ti. Llamando tu atención. Tu mente debe entender que es tu Instante Santo y a partir de ahora tu vas a decidir que quieres que esté presente.  Por lo tanto, pensamiento que viene, pensamiento que apartas.

 

Y es que así es. La meditación es todo esto.

 

Es una verdadera maravilla, descubrirse en todo lo que somos capaces y todo lo que tratamos de esconder y tapar. Echando la alfombra encima de la losa rota.

 

Tarde o temprano uno tiene que encontrarse con su verdadera identidad (Sat Nam) y la mejor forma es meditar todos los días. Mucho más barato este método que ir al psiquiatra o psicólogo. Aunque puedes hacer ambas si lo necesitas.

 

La meditación te confronta si le pones ego a cada segundo de ella. Si sueltas el ego durante la meditación, lo tienes todo ganado.
Suelta la supervivencia, suéltalo todo, escucha y siente lo que va sucediendo.

El reencuentro con tu verdadero Yo Soy es un regalo.

 

¿Te has dado cuenta que primero creamos un hábito y luego, el hábito nos crea?

 

La meditación es el arte de romper hábitos para purificar la mente y para cuidar los asuntos cotidianos. 

 

La meditación es un proceso. Yo le llamo resurrección – vida – muerte – unión con el todo.  

 

Durante la meditación verás que vienen muchos pensamientos, picores, malestares, aburrimiento, entrega, vacío, atención a lo nuevo, etc…todo llegará y todo se marchará. Son ciclos como todos los ciclos vitales.
En la meditación puedes encontrar a todos estos ciclos. Lo interesante es observarlos, atenderlos y dejar marchar los que no te ayudan a estar en conexión y comunicación con la pureza.
Es decir, pensamiento que viene, pensamiento que apartas. Dolor que viene, dolor que observas, atiendes con la visión del espectador es decir desde fuera y ese dolor con el tiempo después de pasar por distintas fases dejará de doler (si hay alguna patología concreta en las rodillas es mejor meditar sentado desde un principio). Si se duermen las piernas, déjalas estar. Te aseguro que con el tiempo, las piernas parecerán haber desaparecido por completo…

 

Así con todo. Meditar te permite llegar a un estado tan amplio de observación y a la vez tan concreto que para mí es el máximo estado de inteligencia.

 

Te cuento pronto que métodos puedes usar para meditar.

De momento, te dejo una clase para que medites mientras yo te guío. pincha en estas letras.

 

Qué la disfrutes,
Sat Nam!

 

Marta Millán.